¡¡¡Treinta y cinco años!!!

Agosto 5, 2017

¡¡¡Treinta y cinco años!!! Parece que fue ayer cuando el Museo de los Niños de Caracas, una iniciativa novedosa para los venezolanos, abrió sus puertas para presentar a los visitantes una manera divertida e interactiva de “aprender jugando” los principios de la ciencia, la tecnología, el arte y los valores fundamentales de la sociedad.

Es una larga trayectoria durante la cual hemos dirigido nuestros esfuerzos a mantenerlo en excelentes condiciones, adaptando las exhibiciones al avance científico y tecnológico e incorporando otras nuevas a medida que los conocimientos así lo requieren.

Más de una vez hemos dicho que “nuestros visitante son nuestra razón de ser” pues, al ser un museo diferente de todos los demás, si no hay personas que lo utilicen, que lo aprovechen para aumentar o reforzar sus conocimientos, el Museo de los Niños no tendría razón de ser.

Por eso, en esta oportunidad, queremos celebrar el nuevo aniversario compartiendo con ustedes las opiniones de algunos de nuestros visitantes a lo largo de los años. Por ejemplo, nuestro queridísimo Simon Diaz, al visitar el Museo el 23 de julio de 1987, dijo: “Si alguna vez, fue más dulce mi corazón, fue hoy”.

Otros comentarios inspiradores son los siguientes:

  • Mi primera impresión fue: ¡cómo no había venido antes! Realmente hay obras que merecen un reconocimiento de nuestra sociedad porque combinan el talento creativo con el amor por la Patria. Esta sin duda es un claro ejemplo de ellas. Haberla mantenido ajena al espinoso entorno político le garantiza a los niños su larga vida.
  • Me gustaría que hubiera muchos museos como este, porque aquí no solamente se ven cosas, sino que se piensa en cosas, y se conoce algo que todos debemos conocer y querer: Venezuela.
  • Muy impresionado de este museo, del concepto educativo, de la parte estética y de la manera en la cual los niños participan en todas las actividades. Es un gran proyecto.
  • Este ha sido un maravilloso viaje al presente y al futuro, en un museo interactivo que despierta en los niños (y los grandes) lo mejor del alma humana.

Los docentes encuentran en el Museo una herramienta de apoyo a la labor que realizan en el aula de clases, nos han comunicado sus opiniones:

  • Excelente recorrido, es muy bueno para complementar los proyectos de aprendizaje
  • La experiencia que se vive es maravillosa, me gustaría que todos los niños la vivieran, es muy emocionante y sobre todo educativo el recorrido… algo único.
  • Me pareció una institución excelente para el aprendizaje de aula y de la vida en general, para niños, jóvenes y adultos también.
  • Es un gran recurso y una extraordinaria posibilidad para el aprendizaje activo. ¡Gracias, mil gracias por pensar en el futuro!

Los Amigos Guía son un elemento distintivo del Museo de los Niños, jóvenes estudiantes que colaboran con los visitantes para hacerles la visita más grata, al tiempo que ellos desarrollan virtudes que les serán de importancia en su vida profesional: responsabilidad, compromiso, disciplina, habilidad comunicacional, manejo de grupo, relaciones interpersonales. Ellos afirman:

  • El Museo, lo más importante que nos dejó fue la formación profesional bajo el sello que tenemos colocado en el corazón: excelencia en el servicio, sello que llevamos con orgullo y nos hace ser diferentes, brillantes y exitosos allí donde trabajamos.
  • Fui Amigo Guía del Consultorio, y actualmente soy odontólogo. Hice realidad lo que muchas veces soñé aquí.
  • Descubrí mi vocación en el Museo de los Niños y, hoy en día continúo haciendo trabajos relacionados a los museos.
  • Aprendí muchísimo, tenía miedo escénico, hablar en público no era para mí y lo superé en el Museo.

Los padres encuentran en el Museo una ayuda para explicar a sus hijos temas que son difíciles o, que por el paso del tiempo, han olvidado y no pueden hacerlo:

  • Mi agradecimiento por mantener abiertas sus puertas…por ser este pequeño mundo de aprendizaje, conocimientos y vivencias. Son de esas instituciones que despiertan el orgullo de la venezolanidad.
  • Tuve el agrado de visitarlos con mis pequeños, un lugar que me trajo muy gratos recuerdos de mi infancia. Mis hijos Sebastian, Mathias y mi persona, quedamos encantados y agradecidos con todo el recorrido por el Museo, pero especialmente con el área espacial, donde nos facilitó la información una guía diligente, que les reforzó lo que habían aprendido en clase. Muchas gracias y felicidades por seguir trabajando pese a las adversidades. ¡Éxitos!

Y los niños… los protagonistas de su propio recorrido, nos dicen:

  • Fue muy bello, todo divertido y fabuloso. Quiero volver a entrar
  • Es el mejor museo del mundo

 

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